Quieres tomar las riendas de tu vida…

Quieres tomar las riendas de tu vida, sientes que en algún momento las has perdido.

Te sientes como atrapada.

Buscas culpables. Buscas respuestas .

…pero sobre todo, buscas soluciones, porque hay momentos que sientes que ya no puedes más

… y te dicen eso de “paciencia”

… y más te desespera. Nadie sabe lo que sientes en tu interior. Lo que duele.

A veces es difícil ver la luz.

Pero recuerda:

Te lo mereces, no por nada especial, sino porque es así, todos nos lo merecemos

No idealices las relaciones con las personas, sea tu madre, tu pareja, tu compañero de trabajo…, y baja las expectativas que tienes sobre ellas.

…pero, sobre todo, no juzgues, cada un@ tiene su propio infierno

Háblale a los demás desde ti misma, no eches cosas en cara. Eso te quita fuerza y perjudica la relación, porque haces que el otro se ponga a la defensiva.

No hagas algo solo porque los demás lo esperan de ti.

Marca tus propias líneas rojas. No traicionas a nadie… bueno sí, a ti misma si no te escuchas.

Pero escucha con el corazón abierto al otro, en esos momentos difíciles nos hacen de espejo y esto puede ayudarte a darte cuenta de tus dificultades

Será cuestión de tiempo… Ser consciente de algo es el primer paso.

Poco a poco, sin prisa pero sin pausa.

Un abrazo,

Noemí

Cómo no tirar la toalla en momentos difíciles y salir fortalecida

No desfallezcas.

Tirar del carro a veces puede ser cansado.

Como dicen los ingleses, “where there is a Will, there is a way”, algo así como que “donde hay una voluntad, hay un camino”.

  1. Vete aclarándote sobre lo que quieres, adónde quieres llegar, sin grandes objetivos paralizantes, algo formulado de manera sencilla y concreta que se convierta en tu faro y el por qué “ilusionante”, que te ayude a avanzar.
  2. Considera el corto, medio y largo plazo y ten muuuucha paciencia
  3. Vete tomando acciones que puedan contribuir al cambio deseado, no tienen por qué ser perfectas, no le des mil vueltas, nunca tendrás la seguridad absoluta de nada.
  4. No te compares con los demás, cada uno tiene su ritmo y su historia de vida que le ha llevado hasta el momento actual. Si quieres un cambio perdurable, tiene que venir de tu interior, no ser una copia barata de otr@s.
  5. Sé realista con la situación, respeta los tempos, hay cosas que simplemente no pueden darse de inmediato.
  6. Nutre con mucha ilusión y amor tus proyectos, tanto personales como profesionales. Siéntelos en tu corazón, déjalos crecer como una pequeña semilla y disfruta de cada paso, tanto si es hacia delante como “aparentemente” hacia atrás (ya sabes eso de que a veces reculamos para coger más fuerza).
  7. Escucha a tu cuerpo, ¿qué te va diciendo sobre el proceso, sobre el camino? ¿qué emociones sientes? Lo ideal es que tu cuerpo, tu mente y tu corazón vayan a una.
  8. Suelta el control, pon una intención, una dirección, pero déjalo en manos de la vida. Te irá guiando.

…y, sobre todo, disfruta del camino con entusiasmo (sé que es un lugar común, pero realmente ¿de qué se trata la vida?, de eso, ¿no?), disfruta de todo lo que te trae, de cada aprendizaje, de cada persona que te encuentras, de cada oportunidad que se abre, de todo lo que descubres sobre ti, en momentos difíciles tiramos de donde no hay… y esto nos permite dar lo mejor de nosotr@s mism@s.

Y felicítate por todo lo recorrido, el camino se hace a pasitos y ya sabes eso de que después de un día de tormenta siempre sale el sol.

Un fuerte abrazo

Coaching emocional y niña interior

Nadie vendrá a rescatarte… un día te das cuenta de que todo depende de ti.

Sentirse víctima de situaciones/ personas, empezar a ser consciente de ello y vislumbrar la posibilidad de que pueda ser de otra manera son pasos para empezar a cambiar

No desfallezcas.

Tu niña interior lleva tiempo cansada, abrumada por las responsabilidades, la monotonía, el estrés… se siente sola y desatendida.

Esto crea malestar interior.

A veces te ves como de espectadora, observadora.

Ves la vida pasar, no la sientes.

Deja de ser una autómata, dejar de vivir esperando. Deja de huir…

…pero, sobre todo, no te sientas culpable ni menos que las demás si aún no eres capaz de hacerlo. No es fácil a veces.

Quizás necesites huir un poco más y… no pasa nada.

Quizás necesitas dejarte caer y está bien. Busca un buen apoyo, que te acompañe a hacer este camino con consciencia y desde la ilusión y la esperanza.

Quizás ya eres consciente de la situación. Quizás incluso te crea frustración.

Créeme que te entiendo. Yo también estuve ahí.

La buena noticia es que, como ya presientes, realmente se puede vivir la vida de otra manera, sin posponer, sin estar en la queja, sintiéndote plena y satisfecha con la vida.

Llega un momento que empiezas a actuar, a tomar las riendas de tu vida, a responsabilizarte de ti, a dejar de buscar afuera, a dejar de culpar a los demás,…

El caparazón se va abriendo poco a poco. Cuidado abrirlo de golpe, te ha protegido durante mucho tiempo.

Ten paciencia, respeta tus ritmos, escúchate, conecta contigo y con los demás.

Siente que no estás sola, que hay muchos caminando en esta dirección…

Contractura de hombro, contractura de cuello, ardor de estómago…

¿Contracturas musculares, dolor de cuello o de garganta, ardor de estómago, problemas intestinales,…?

¡Sal de la cabeza, escucha al cuerpo y al corazón!

¿Estás continuamente con el runrún mental? ¿Dónde está el botón de parar?

¿Sabes que tu cuerpo te habla? Somatizas, es decir, hay una serie de temas emocionales que no miras, que te crean angustia y ansiedad, y aparece el dolor físico.

Tu cuerpo te grita para que le escuches, para que te escuches… a veces, incluso, te puede dejar postrada en una cama.

¿Qué piensas sobre ello? ¿Crees en la somatización? ¿Eras consciente de ello? ¿Idenficas algo ahora?

A mí me pasaba mucho de joven. Tenía constantes dolores de garganta, todas las -itis posibles, hasta que empecé a decir lo que pensaba, a alzar mi voz, a quejarme de lo que no me gustaba, a poner límites…